Si bien en varios artículos hemos explicado que la comida humana no debe ser nunca la dieta principal de un gato, te tenemos buenas noticias: los gatos sí pueden comer polenta, pero en su justa medida.
La polenta es una harina de maíz molida muy fina y agradable para el consumo de los felinos. Contiene una gran cantidad de calorías y proteínas, por lo que no hay que darles demasiado.
Otro punto importante es que, si le vas a dar polenta a tu gato, esta debe encontrarse cocida para mejorar su digestión.
